jueves, 24 de junio de 2010

Tus piezas rotas son mi puzzle entero

Llevas tiempo regalándome tu vida. Ahora no te reconozco.

No veo la estrella que llevabas dentro ni veo el brillo que caracterizaba a tus ojos. Dónde está tu sonrisa o el sabor de tus labios. Por qué el aire ya no mueve tus cabellos rizados. Dónde está ahora el color de la cara más bonita. Quién le dijo al cielo que ya no querías ser su reflejo. Cuando oliste por última vez una de las margaritas de tu jardín. Cómo conseguiste que tus interminables piernas dejasen de crecer. Qué fue lo que hizo que hoy ya no sepas mirarme a los ojos.
Dejaste de tropezar cuando olvidaste caminar. Y perdiste el movimiento rápido de tus caderas al bailar. No querías escuchar los consejos de la luna y prometías no volver a contemplar nunca las estrellas. Tu corazón se llenaba de cenizas mientras tu cabeza dejaba de pensar. Cuál fue el motivo que te llevó a regalar tu alma.

Has decidido no ser nadie para convertirme en todo.

Soy alegre, risueña, coqueta y divertida. Mis pupilas aprenden a dilatarse a medida que las lágrimas deciden marcharse. Mis labios contienen amor y la locura se esconde en mis besos. He inventado un bonito sonido cada vez que digo una palabra. Los rizos de mi rubio cabello son ahora tan perfectos como mi manera de caminar. La vitalidad invade mi cuerpo. Mis caderas no descansan. Consigo convencerme de que no existe el miedo y mi corazón vuelve a latir. Las estrellas me sonríen. Tengo el azul del cielo en mis ojos y el blanco de las nubes en la pureza de mis consejos.
Al fin encontré mi alma, tú me ayudaste a hacerlo.

¿Doy gracias por devolverme la vida o pido perdón por quitarte la tuya?

lunes, 21 de junio de 2010

Un paso... Dos... Tres.

Uno...
Dos...
Tres.

Un paso...
Dos pasos...
Tres pasos.

Un paso más...
Dos pasos seguros...
Tres pasos rozando...

Un paso más y...
Dos pasos seguros pero...
Tres pasos rozando el...

Un paso más y tu...
Dos pasos seguros pero insensatos...
Tres pasos rozando el límite...

Un paso más y tu vida...
Dos pasos seguros pero insensatos caminan...
Tres pasos rozando el límite y...

Un paso más y tu vida ya...
Dos pasos seguros pero insensatos caminan ansiosos...
Tres pasos rozando el límite y coqueteando...

Un paso más y tu vida ya no...
Dos pasos seguros pero insensatos caminan ansiosos buscando...
Tres pasos rozando el límite y coqueteando con...

Un paso más y tu vida ya no tendría...
Dos pasos seguros pero insensatos caminan ansiosos buscando el...
Tres pasos rozando el límite y coqueteando con la...

Un paso más y tu vida ya no tendría sentido.
Dos pasos seguros pero insensatos caminan ansiosos buscando el final.
Tres pasos rozando el límite y coqueteando con la vida.

domingo, 20 de junio de 2010

¿Especial?

"No conoces nada de mi, ni siquiera sabes quien soy"
Estoy hecha de un material especial, distinto a cualquier otro antes diseñado.
Soy como la brisa que necesitas cuando manda el fuerte viento. Soy como el reflejo del sol en un paisaje completamente nevado. Soy como un pájaro correteando por el cielo o como los conejos cuando aprenden a volar en sus madrigueras. Soy un hormiguero construido por escarabajos o una pelotera hormiga transportando una bola. Soy una margarita con petalos violetas o una violeta de tonos blancos y amarillos. Soy las huellas que nadie dejó o las forzadas pisadas que no aparecieron jamás. Soy el camino más largo cuando todos tienen la misma distancia y el más corto cuando decido no tomar cualquier atajo. Soy la oscuridad que desprende la luna o la luz cegadora de una noche sin estrellas.
Soy todo lo que un día imaginaste que no sería, soy todo lo que no llegaste a pensar, soy todo lo que no quieres creer que soy, soy todo lo que llegarías a odiar.
"No conoces nada de mi, ni siquiera sabes quien soy"

miércoles, 16 de junio de 2010

Promesas (Microrrelato)

Todo está allí. Las historias que nunca he contado. Las fotografías que jamás revelé. Las canciones que no llegué a escribir. Los cuadros que quise pintar. Las melodías que aún no conseguí crear. Los guiones que siempre me propuse redactar. Los sueños que deseo cumplir.
Todo está allí. En la voz que nunca tuve. En los ojos que jamás supieron mirar. En el alfabeto que no llegué a aprender. En los colores que quise descubrir. En las notas que aún no sé diferenciar. En los papeles que siempre me propuse repartir. En el viaje que deseo comenzar.

martes, 25 de mayo de 2010

"España va bien"

Seguro que a muchos de vosotros os suena la famosa cita de “España va bien”.
Para los que no sepáis quien la hizo famosa y porqué, os diré que fue en 1997 y el antiguo presidente del gobierno, José María Aznar, es su autor.
Si ya en aquel año sonó poco creíble, en 2010 y con otro presidente en el poder, esa poca credibilidad se ha reducido a cenizas.
ESTOY MAS QUE HARTA de poner la televisión y ver a los políticos hablar de cooperación, solidaridad y democracia mientras entre ellos se tiran los trastos a la cabeza.
ESTOY MAS QUE HARTA de comprobar cómo hay familias que no llegan a fin de mes económicamente porque la tasa de desempleo no deja de elevarse.
ESTOY MAS QUE HARTA de escuchar en los partidos de futbol comentarios xenófobos y homófobos hacia los jugadores.
ESTOY MAS QUE HARTA de ver como las grandes empresas se forran a costa de la explotación infantil en países subdesarrollados.
ESTOY MAS QUE HARTA de observar imágenes de pequeños desnutridos y moribundos en países que hemos bautizado con el nombre de tercer mundo.
ESTOY MAS QUE HARTA de ver como niñas de 15 años idolatran la talla 34 y aspiran a ser esqueletos humanos.
ESTOY MAS QUE HARTA de ver como día sí o día también aparecen nuevos casos de jóvenes que han sido violadas, maltratadas y asesinadas.
ESTOY MAS QUE HARTA de escuchar que el terrorismo ha sumado a su trayectoria una víctima más.
ESTOY MAS QUE HARTA de permitir que nuestros gobiernos consientan la venta de armas a lugares que aún están en conflicto.
ESTOY MAS QUE HARTA de ver como HOY cuando nuestro país sufre una de las mayores crisis económicas de la historia, todos nos echamos las manos a la cabeza mientras afirmamos que toda la culpa es del gobierno. Pues no señores, la culpa es del gobierno y de nuestro conformismo, pasotismo, y la enorme falta de empatía y solidaridad.
De nada sirve quedarse delante del televisor lamentándonos y criticando cada una de las noticias que nos trasmiten los medios de comunicación. Imaginad que la mujer víctima del terrorismo es vuestra madre, o que la empresa en la que trabajaba vuestra padre ha decidido prescindir de él. ¿Es entonces como ocurre ahora con la crisis cuando nos arrepentiremos de no haber luchado antes contra todo esto?
Pongámonos al nivel del desarrollo que decimos tener y seamos una sociedad unida y consecuente con lo que ocurre a nuestro alrededor.
Actuemos de una vez y consigamos que las nuevas generaciones algún día si tengan razones de peso para afirmar que efectivamente España va bien.

domingo, 16 de mayo de 2010

¿Quién gana una guerra?

¿Quién gana una guerra?
Ni siquiera soy capaz de parpadear. Me mantengo inmóvil delante del ordenador. Inmersa en los detalles de cada una de las escenas. Los aviones blancos y rojos. Los aviones con símbolos patriotas. La facilidad de soltar los misiles. La facilidad de hacer explotar los misiles. El humo negro, gris, marrón. Personas entre el humo de colores. Personas saltando entre ese humo. Fuego. Fuego en el cielo. Fuego entre los soldados. Fuego entre las víctimas. Millones de vivos corriendo entre millones de otros menos vivos. Los vivos pisan a los muertos. Las bombas. Cada vez más bombas. Cada vez son más los bombardeados. Cada vez más las manos que agarran el armamento. Unos contra otros. Otros contra unos. Orgullo y miedo. Valientes que son cobardes. Cobardes que quieren ser valientes. Los barcos se hunden con las personas en ellos. Nadie sabe nadar en un mar donde solo hay dolor. Las caras de pánico de la multitud. Los cuerpos sin piernas. Las manos sin dedos. Los cuerpos sin alma. Las puertas cerradas. La falta de aire. Los gritos reemplazan a las palabras. Y las palabras solo forman frases sin sentido. La sangre. La sangre que se necesita o la que se pierde a la vez. La que sacan con jeringuillas. Las jeringuillas que se acaban. Las pocas miradas de esperanza. La esperanza que esconde muerte. Los gritos de odio, de culpabilidad. Gritos racistas. Los rincones que ocultan vidas. Los planes y el orden. El orden en una situación de desorden. La voz que les da órdenes. La calma llena de nerviosismo. La rapidez de las actuaciones. Actuaciones inmediatas, impensables. Los aviones. Los pilotos que suben al avión. Los artefactos que caen a su lado mientras los pilotos suben al avión. La motivación. Las cámaras que graban. Los que llevan la cámara. Los que graban el despegue. Los despegues que se quedan en tierra. Las nubes que esconden al enemigo. Los movimientos que evitan un golpe. Los golpes que se quedan en sonidos. Los sonidos que se convierten en silencios. La credibilidad en uno mismo. La confianza del compañero. Las divisiones que crean equivocaciones. Las equivocaciones que llevan a choques. Los choques de aviadores que pierden el control. Control que disminuye en la tierra. Tierra desde la que no se ve el cielo. Cielo que contempla la tragedia. Los muertos. El dolor. ¿Por qué dimos pie a todo esto? Hace no más de setenta años el mundo estaba enfrentado. Todos contra todos luchaban. Irreparables daños. Millones de desaparecidos. Incontables cuerpos sin vida. Eran las guerras mundiales. Todos las conocemos. Todos nos echamos las manos a la cabeza al recordarlo. Pero, ¿Y hoy? ¿Quién se las hecha hoy cuando siguen existiendo países en conflicto? Aún existen los vencedores y vencidos, la sangre, el dolor, el pánico, las bombas, el fuego y la muerte.
¿En 1945 se puso fin a la segunda guerra mundial?

jueves, 13 de mayo de 2010

SOLDADOS

"Se está como en otoño
en los árboles
las hojas" (Giuseppe Ungaretti)

No todos los días descubres este tipo de poemas. Mucho menos a poetas como él.

"¿Cómo vas a llegar a ser comunicador sin conocer a Ungaretti?"
Al principio me pareció una pregunta un tanto estúpida. Una más de las muchas que intentan imponernos ideologías y formas de vida "ejemplares". Y si, debo reconocer que me equivoqué al pensarlo. Igual que todo médico ha oído hablar de Alexander Fleming, o todo biólogo recuerda a Charles Darwin, los comunicadores no podemos permitir que pase desapercibido un maestro de la poesía italiana como es Ungaretti. ¿Debería entonces agradecerselo a quién me lo enseñó?
Si hay algo que admiro es la diferencia: las personas diferentes, las ideas diferentes, los escritores diferentes... Y hoy, la clase de literatura destacó por ser eso, por la diferencia.
¿Cuánto tiempo llevo deseando volver a escuchar poesía en las aulas? ¿Desde cuando llevo soñando con ser alumna de profesores como John Keating? Hoy, y con el breve poema que comencé, volví a sentir aquella magia.
"¿Qué interpretación le darías tú a esas tres frases escritas por el poeta italiano?, ¿y tú?, ¿y tu compañera?" Mis ojos se iluminaron al escucharlo. No pude evitar mostrar mi efusividad con un: "¡Esto me encanta!", "así es como se mueven las mentes" pensé, ¡así es como se aprende a pensar! Sin embargo la profesora tenía razón cuando dijo que sentía pena de la incultura que reina en nosotros. ¡Qué lástima que hasta yo misma sea capaz de creer que sea tarea de otros cambiar nuestra forma de pensar!
Por desgracia, somos la generación del botellón. Esa generación que no sabe salir de fiesta sin beberse al menos cinco copas, sin fumarse un canuto y a ser posible dos, o llegar a casa antes de que se escuche a los pájaros cantar.
¿Cómo vamos a querer entonces conocer a grandes literatos si apenas sabemos diferenciar la poesía del teatro?
Ahora es cuando me respondo a la pregunta planteada: Por supuesto que debo dar las gracias a la persona que consiguió por momentos captar nuestra atención. Al menos quiero que sepas que hiciste pensar a uno de nosotros.

Y respecto a mi interpretación del poema de Ungaretti, ahora y tras esta reflexión, debo decir que todos somos soldados que obedecemos a otro de mayor rango, por eso todos caemos, como las hojas; por eso siempre es otoño, no conocemos más estaciones; por eso somos como árboles, inamovibles.